Psicología y Educación

Según las asociaciones de veterinarios, se sacrifican más perros por trastornos psicológicos, que por trastornos orgánicos. Esto no es nada nuevo, pero indudablemente nos encontramos ante una dramática realidad.

Hoy en día, el mundo del perro se encuentra necesitado de profesionales bien formados en psicología clínica y en psicología educativa aplicadas al perro. Esta, no guarda ninguna relación con eso que últimamente se ha dado a conocer como “psicología canina”, y que no es otra cosa sino etología convencional y conductismo básico.

Nuestra sociedad está necesitada de profesionales capacitados, capaces de ejercer esta nueva especialización.

La gran mayoría de las consultas que se realizan en consulta, se refieren a cuestiones adaptativas, en las que observamos como se mezclan el trastorno clínico y los errores educativos por parte de los propietarios. El caso se suele complicar, cuando en la historia ha intervenido algún profesional, que lo único que ha hecho es complicar la economía del caso, poniendo a los propietarios al límite de lo que están dispuestos a hacer y a pagar para solucionarlo.

En el campo de la psicopatología, nos encontramos con una gran variedad de trastornos, yo diría que demasiados, algunos de ellos resultan ser auténticas bombas de relojería. De ahí la importancia, de encontrar hoy en día a un buen profesional que desde un primer momento, nos ofrezca un diagnostico preciso y certero.

Cuando se elabora un diagnóstico disparatado o peor aun, cuando se procede a trabajar con un perro sin antes realizar un estudio del mismo (diagnóstico), se está defraudando al cliente, se atenta contra la profesión, pero lo peor de todo es, que se está matando al perro. Me explicaré.

 

-Si nos llega a consulta un perro que padece un ladrido renuente y se aconseja las estupideces que suelen recomendar los consultorios de las revistas y los libros convencionales, lo van a matar.

-Si agrede y no se enfoca bien el caso, lo van a matar.

-Si los propietarios, han creado a base de mimos un monstruito inútil y caprichoso que les esclaviza la vida y no se sabe como intervenir ante esa situación, lo van a matar.

Normalmente se utiliza la expresión “Ya se solucionó el problema, lo llevamos al pueblo”. Expresión que hace referencia al sacrificio del pobre animal.

En psicología clínica y educativa, no basta con saber diagnosticar certeramente…hay que ser un auténtico contrarrelojista. El profesional, debe saber dominar las técnicas del consultorio, porque aquí desgraciadamente, se trabaja muy a menudo al borde del límite, a contra el reloj, contra la muerte.