Los cuatro temperamentos.

Los temperamentos poseen atributos positivos y atributos negativos.

Flemático: Estos individuos poseen unos líquidos-sustancias internas donde  abunda la flema. De ahí que estos individuos se muestren meditadores y pacientes.

En los atributos positivos que posee dicho temperamento, podemos encontrar un sistema nervioso lento y equilibrado. Son perros tranquilos, los cuales nunca pierden la compostura y nunca se enfadan, por lo cual suele ser el temperamento más agradable de todos. Suelen ser unos individuos muy apáticos, sin muchas dotes de liderazgo (aunque eso no implica necesariamente,  que no lo puedan ser).

El flemático evita comprometerse lo más posible, parece no alterarse nunca, y bajo su personalidad, suele experimentar más emociones de las que nos deja ver. No tiene problemas en las relaciones sociales con personas o perros. Podríamos decir, que es de buen corazón y compasivo.

Los atributos negativos del flemático son, que suele ser lento y ocioso, es un perro al que le falta empuje. Puede llegar a ser sensible, aunque no tanto como el melancólico. En ocasiones, se muestran muy tercos, pero esa terquedad suele pasar más desapercibida que otros temperamentos. También suele ser indeciso y temeroso.

En definitiva, el típico perro que nos demuestra que no es tonto ni “corto” pero que no es apto para desarrollar ningún tipo de trabajo de utilidad ya que nos obligaría a estar “tirando” continuamente de él hacia delante. Mucho trabajo para tan poca recompensa.

 

Temperamento Colérico: Los individuos de temperamento colérico, tienen un sistema nervioso rápido y desequilibrado. Son rápidos y muy activos en sus decisiones. Este tipo de perros, se caracterizan por ser muy independientes. Podriamos decir, que son muy prácticos. Estos perros, son todo lo contrario a los flemáticos. La expresión “van como una locomotora”, les queda como anillo al dedo, dicha expresión hace referencia a su notorio temperamento. Estos, tendrían gran cantidad de bilis amarilla.

El perro de temperamento colérico, se siente a gusto desarrollando actividades. De hecho siempre tiene que tener la mente ocupada y estar haciendo algo. Al colérico no le disgustan las adversidades, por el contrario, tienden a alentarlo ya que es determinado y no se rinde ante cualquier obstáculo... el sigue adelante. Toda especialización que requiera liderazgo y motivación son ideales para él.

También tiene sus debilidades (atributos negativos). El colérico puede ser profundamente hostil. Su explosividad puede ser muy peligrosa.

Es la clase de perros que definimos como muy temperamentales. Es decir, la clase de perro, que es completamente apto para desarrollar cualquier trabajo de utilidad, sobre todo búsqueda de estupefacientes, búsqueda de personas, defensa, etc. Por contra, su ímpetu por pasar a la acción debe ser controlada ya que no poseen el suficiente autocontrol emocional, el cual deberá ser educado desde cachorros.

 

Sanguíneo: Son locuaces y enemigos de la disciplina. Estos individuos son los que mayor cantidad de sangre poseen. Son perros que podríamos definirlos como divertidos, los cuales resuman alegría y bienestar. Poseen un sistema nervioso rápido que se caracteriza por la alta sensibilidad, y suelen ser individuos muy extrovertidos resultando ser los payasos del parque. Son gregarios, es decir, prefieren la compañía a la soledad. Su forma de ser, los hace aparentar una mayor seguridad en si mismos de la que en realidad tienen, y suelen tomar decisiones basadas en los sentimientos (hemisferio derecho del cerebro) más que en la reflexión (hemisferio izquierdo del cerebro), por lo que son individuos muy emocionales.

Algunos defectos de los sanguíneos… pues que suelen mostrarse  indisciplinados y tienen la voluntad débil. Siempre suelen estar en movimiento, mostrándose algo inquietos.

¿Alguno de vosotros, ha tropezado alguna vez con uno de estos perros? Perros que nos demuestran sus capacidades, su inteligencia, pero que su falta de disciplina interna, los excluye para la realización de cualquier trabajo de utilidad. Sin embargo, es un perro con el cual no tendremos problemas en ningún parque canino. No presentará problemas de interacción tanto con personas como con sus congéneres.

 

Melancólico: Son perros que antes de tomar cualquier iniciativa o decisión, deben estudiar todo con detenimiento. Son los que mayor cantidad de bilis negra poseen.

El perro melancólico tiene un sistema nervioso débil y una muy alta sensibilidad. Es muy sensible emocionalmente y es introvertido (aunque puede comportarse de manera extrovertida). Se dice que es el temperamento más rico de todos, y generalmente suele tener un nivel de inteligencia más alto que los demás temperamentos. El melancólico es analítico y puede adquirir toda una variedad de talentos. Son individuos  muy autodisciplinados.

Las debilidades del melancólico son que suelen ser, por así decirlo, más pesimistas. Son perros egocéntricos, porque solo miran por ellos y tienden a ser rencorosos y testarudos. Estos perros, tienen cambios de ánimo más marcados, en algún momento puede sentirse casi como un sanguíneo, y en otro momento puede sentirse en una depresión total. Su comportamiento sería como el de un “bipolar”, para entendernos.

Estos perros debido a este cambio tan brusco conducta, no son aptos para desarrollar ningún trabajo de utilidad.

Dejemos claro, que ningún temperamento es malo, por así decirlo. Tan sólo debemos prestar atención en la elección del cachorro para no errar, sabiendo de antemano para que queremos a nuestro perro… compañía o trabajo y que temperamento se adapta mejor a nosotros y nuestro ritmo de vida.

Debemos aclarar también, que ningún individuo es poseedor de un temperamento único y exclusivo, sino más bien, es poseedor de una conjunción entre todos ellos. Por así decirlo, se trata de un coctel el cual lo conforman  los cuatro temperamentos, de los cuales eso sí, siempre sobresaldrá uno.

¿Cómo saber diferenciar el temperamento en un cachorro?

Estos temperamentos son observables desde el periodo de cachorros, desde temprana edad. La observación podemos realizarla a través de la fisionomía y conducta. Me explico, si observamos a un cachorro que al andar, por ejemplo, encorva la espalda y camina con la cabeza gacha, cola baja y es de comportamiento tranquilo, es un claro indicador de que ese cachorro posee un temperamento flemático o melancólico.

En el caso de nuestros hijos, solemos decir, “hijo, anda derecho…ponte derecho, yérguete”.

Por el contrario, los cachorros que caminan muy erguidos, derechos, como orgullosos de sí mismos, con la cola en alto y en movimiento, y se muestran más activos, poseen los temperamentos sanguíneo o colérico.

 

José Antonio campos Lunar. psicoterapeuta avalado por el instituto para postgraduados en psicología, Maslow Cattell. master en psicología clínica y educativa aplicada al perro. Especialista en psicopatologías. Autor de diversos árticulos. Autor de los videos LA VERDADERA PSICOLOGIA CANINA. Colavorador de criadores, centros veterinarios y refugios de mascotas. Adistramiento del perro en obediencia, educación del perro para su entorno familiar y social, modificación de conductas indeseadas, análisis y diagnóstico clínico de trastornos y comportamientos, cursillos de educación y preadiestramiento, para cachorros y propietarios.