Adiestramiento

 

El adiestramiento, está compuesto por una metodología empírica previa a la llegada de la psicología clínica al mundo del perro. Esto quiere decir, que se basó durante mucho tiempo en unas técnicas aprendidas que se transmitían de adiestrador maestro a adiestrador aprendiz. Copió mucho de la cetrería. A su vez, estas técnicas transmitidas de generación en generación, sufrían un proceso de “pulimento”.

Es a partir de los años sesenta, cuando el adiestramiento canino experimenta un severo cambio. Los adiestradores comienzan a mirar hacia la etología convencional y la psicología conductista, produciéndose de este modo una renovación de conocimientos y técnicas de adiestramiento, diferenciándose así dos tipos-modelos de adiestradores:

 Por un lado podemos encontrar a los americanos y rusos que se decantaron por el conductismo. Estos no querían saber nada de manadas. Por su parte los europeos se basaron en lo que se denomina etología convencional. Estos hablan de manadas, alfas, jerarquías, instintos, etc.

Hoy en día no es difícil ver a adiestradores que han mezclado ambas disciplinas de entrenamiento-adiestramiento.

 El principal fin del adiestramiento, ya sea este americano (conductista) o europeo (instintos), es desarrollar y especializar el potencial de utilidad que lleva dentro cada perro. Adiestrar consiste en encausar el potencial innato de cada perro y para ello nos valdremos de la motivación, empatía, respeto, dependencia e identificación.

El adiestramiento nos ayudará a obtener un perro mejor preparado para la integración-convivencia en nuestra sociedad. Es mediante el adiestramiento, donde podremos determinar el grado de funcionalidad que posee cada perro.

Consiste en procesos secuenciales: primero un aprendizaje; sobre ese otro, sobre ese otro, otro y otro y otro, hasta conseguir un perro especializado-diestro en una disciplina determinada, adiestrado, en: defender, atacar, detectar explosivos, drogas, seres humanos, cazar, etc.

El adiestramiento básico, es el nombre que reciben los primeros aprendizajes que se le enseñan al perro, también llamados “de obediencia”. Esto es, enseñarle al perro a sentarse, tumbarse, a caminar al lado sin anticiparse ni retrasarse, ni distraerse, etc. Vienen siendo como una instrucción militar, que a su vez, resulta necesario y común a todos los perros que posteriormente desarrollarán un programa superior de adiestramiento.

El adiestramiento, nace concibiendo al perro como un instrumento de trabajo. En consecuencia, la labor de los adiestradores no solo queda reducida a la cualificación y pulimento de un perro para la realización de determinado trabajo. La labor de un adiestrador, consiste en la selección de ejemplares aptos, que cumplan en la disciplina para la cual han sido seleccionados. De este modo podemos deducir, que tanto el adiestramiento básico como el no básico aplicado sin selección, suele resultar desastroso.

Mucho peor aún, resulta la moda de querer aplicar a todo perro de compañía un adiestramiento básico para resolver problemas de conducta o simplemente tratar de reeducar al perro mediante un adiestramiento, sin estar antes este educado correctamente.

El adiestramiento básico, aplicado a los perros de compañía que no gozan de una correcta educación (a un perro mal educado), tan solo es enseñar instrucción a un perro mal educado. No cambia nada, seguirá siendo un mal educado, salvo que ahora sabe instrucución. No obstante, bajo mi punto de vista, el adiestramiento básico es la culminación del proceso educativo de todo perro. Todo perro correctamente educado, debe saber al menos, caminar junto al dueño sin tirar, saber sentarse y tumbarse cuando se le ordena, permanecer quietos el tiempo que sea necesario y por último pero no menos importante, acudir a la llamada siempre que se le solicite. Ordenes que sin lugar a dudas, nos resultarán muy útiles en nuestro día a día con nuestro perro.

 

 ¿Qué es un perro adiestrado?

 Un perro adiestrado sabe caminar “junto”, sabe sentarse, tumbarse siempre que se lo ordenen, y acude a la llamada, por lo menos en situaciones académicas.

 ¿Cuál es la labor de un adiestrador?

 Enseñar a hacer esas cosas a los perros y enseñar a los propietarios a dar las órdenes convenientes y oportunamente.